Tras unas breves vacaciones, ya es hora de volver a las andanzas. ¡Vaya que hubo poca tregua! Asuntos personales, laborales y vocacionales me tuvieron del tingo al tango. Si todo sale como espero, pronto tendrán noticias sobre algún proyecto en puerta.
Vacación no es otra cosa que el ocio buscado por sí mismo. La actividad más recurrente fue sin lugar a duda, ir al cine. Es uno de los poquísimos lujos asequibles para cualquier mortal. Sobre todo si ese mortal vive en México. Ir al cine cumple tres requisitos clasemedieros, o sea, las tres "b": Bueno, Bonito y Barato. El cine mexicano está por encima de otros países, incluso de Estados Unidos. Siempre he ido acompañado al cine. No me gusta ir solo. Desde hace ocho años, ir con mi esposa es tradición. De hecho no he pasado ni un solo cumpleaños sin culminarlo en el cine. No pueden faltar palomitas, refresco y nachos con queso. Antes de iniciada la función, ya me he terminado media soda y los nachos por completo. Acudo a las reservas de mi pareja.
Vimos tres peliculas. La primera sobre tiburones; la segunda sobre magos (no nos gustó, sea dicho de paso); y la tercera de un pez con problemas de memoria. Eso sí: procuramos ser exigentes a la hora de elegir. Los documentales los vemos por Netflix. También nos gusta el cine de arte. Desgraciadamente nos vemos en la necesidad de comprar los DVDś, porque el cinema donde exhibían tales películas, fue cerrado por falta de público. Marcada como pendiente está una película sobre Hanna Arendt. Haré un espacio para verla. Con este calor se antoja una cerveza fría. En la ahora llamada Ciudad de México es una rareza. ¡Cómo se ve que no conocen temperaturas superiores a los treinta y cinco grados! En tierras templadas la única forma de sudar es ejercitándose.
¿Cómo definiría en una sola palabra, las calles de la Ciudad de México? Fácil: Comida. Todo gira en torno a los antojitos y garnachas. Huelen a fritura. Sí, extraño los tlacoyos y quesadillas.
Monterrey es una ciudad difícil para un recién converso vegetariano como yo. Todo es carne. La comida internacional puede ser mi salvación.
viernes, 5 de agosto de 2016
viernes, 24 de junio de 2016
Mirada Trascendente
Cómo cuesta mirar la realidad desde distintos ángulos. Estamos acostumbrados a mirar al mundo con lentes propios, hechos a medida. No podría ser de otra forma. Es normal. Es lo esperado, podría decirse. Existen tantos lentes, como personas. Cada mirada es única y puede aportar un enfoque nunca antes visto en el inmenso océano de opiniones e ideas.
Sí, la forma individual de ver la realidad es original; pero no exclusiva. Tampoco es única, menos absoluta. No puede imponerse, violentando a quienes piensen diferente. El mundo no funciona así.
La peculiaridad de nuestra visión puede enriquecerse con una apertura sincera hacia los demás o bien, estancarse en una aparente superioridad. Una forma de llegar a la Verdad, podría ser a través de compartir nuestras ideas. No se trata de construir la "verdad" como un rompecabezas con millones de piezas hasta conseguir un "producto" verosímil. La verdad no es un artificio.
Más bien podemos llegar a vislumbrar una parte de toda la verdad. Conocer poco, pero hacerlo bien.
En fin. Hay un tipo de mirada poco conocida, a saber, la trascendente. Esta visión conduce a la sabiduría. Por tanto, es la forma más difícil de adquirir, porque supone fe, en última instancia. La fe es cierto abandono. Lanzarse al vacío, pero sin llegar a perderte. ¿Ven? Parece contradictorio. Es un misterio. Sin esa mirada el hombre pierde rumbo y sentido. Sin esta brújula, todas sus acciones parecen conducir a la muerte, hacia la soledad, hacia nada...
Con esta nueva mirada, el mundo se ve como un todo ordenado. Cada acción repercute no sólo en el agente, también afecta a individuos más allá de nuestro campo visual. Esta vista no sólo está constreñida en el presente; se distiende en el pasado y en el futuro. Al final todo tiene un porqué.
Santo Tomás de Aquino decía que por fe, alcanzamos el fin del conocimiento, que por vía racional nos llevaría muchas vidas para llegar a él.
Sin embargo la fe no puede adquirirse por iniciativa propia. Es un regalo, un don, nos es dada. Cualquiera podría conseguirla; aunque no todos estén dispuestos. Supone humildad. Reconocer nuestras limitaciones. Vaciarnos de pretensiones, para que así Él nos llene.
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viernes, 17 de junio de 2016
Personas de una sola Pieza
Es difícil vivir de acuerdo a tus principios. Más cuando navegas contra corriente. Sí, la sociedad te arrastra. Te dejas llevar por modas; por lo que opina la mayoría; no obstante estas corrientes pueden resultar ajenas y contrarias a tu forma de ser, tus convicciones...
¿Qué será lo mejor para calmar tu conciencia? No puedes dividirte, o peor aún, doblarte. La vida te obliga constantemente a elegir. Es imposible rehusarte, porque la vida es una elección. Elige sí o expresa un rotundo no; pero no te contradigas. La hipocresía es una forma de mentira. Tonto es quien confía en un mentiroso.
¿Acaso confiarías tu posesión más valiosa a una persona que un día te dice sí, y después de cinco minutos te dice que siempre no? Es sentido común.
Puedes aplicar esta pregunta a todos los ámbitos: desde lo familiar hasta lo político, sin excluir lo religioso.
Tus actos deberían ser acordes con tus principios. Si estás en contra de la corrupción imperante en el país, obviamente no vas a pasarte el semáforo en rojo. Sería absurdo. Porque tu obrar expresa tu ser.
Si no eres una persona religiosa, bien por ti, será una decisión digna de respeto. Pero no afirmes ser algo que no eres. Es simple: crees o no crees.
Muchos católicos dicen serlo; pero acomodando la doctrina a conveniencia. No eres católico si estás a favor del aborto, por ejemplo. No está en duda tu fe. Pero ya no estás en comunión con la Iglesia, te estás excluyendo automáticamente. Si el Catecismo de la Iglesia Católica afirma que el maltrato animal atenta contra la dignidad humana, y te gustan los toros...
Son temas delicados de tratar. Sólo expreso un panorama muy general y tocando apenas la punta del iceberg.
Al mexicano le gusta vivir de apariencias. Busca su identidad, aparentando.
Octavio Paz en el Laberinto de la Soledad, apoyado en Nietzche decía que el mexicano usa máscaras. Existen varias: Estatus social, educación...
Con la máscara puesta es imposible acceder a mi verdadero ser. ¿Cómo saber si traigo puesta una máscara? ¿Cómo identificarla?
Que nuestro actuar esté en conformidad con nuestra conciencia.
A Jesús le gustó mucho que Natanael fuera un verdadero israelita en quien no hay doblez.
Y para no tener doblez, debemos ser humildes, reconocernos como realmente somos, sin quitar ni agregar nada.
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viernes, 10 de junio de 2016
Ofertas que no puedes rechazar
Resulta increíble cómo la vida te da sorpresas; más bien oportunidades, tan buenas que resulta imposible no aceptarlas. Pues sí, la vida es como una especie de Padrino omnipotente, a quien no puedes expresarle contrariedad. O aceptas o te... Amargas.
Iba con mi esposa al Supermercado y, pasando por el área de telefonía, nos encontramos un Nexus 6 de Motorola, exhibido en el aparador. El precio en la etiqueta, marcaba una cantidad por encima de los siete mil pesos. En internet el móvil ronda alrededor de los nueve mil pesos. De cualquier forma ya había adquirido el Nexus 5x, más reciente que el celular de la Tienda. Sin embargo las especificaciones del modelo anterior (Nexus 6) superaban las del sucesor. Como mencioné en publicaciones previas, soy fan declarado de las pantallas grandes. En este caso el Nexus 6, haciendo honor a su nombre, contaba con seis pulgadas, frente a las 5.2 del 5x. No por nada le llaman el "Shamu" de los celulares.
No obstante el precio de etiqueta, había vencido todas mis ilusiones de probar un phablet (híbrido entre tableta y teléfono en Inglés). Como quiera guardaba en mi bolsillo un buen móvil.
No contaba con la astucia de mi esposa. Preguntó sobre el celular en el mostrador. "Oiga, ¿este telefóno tiene agún descuento?". No lo sé, señorita. Déjeme y lo checo.
Y sí, el dispositivo móvil tenía descuento. Un teléfono de gama alta a precio de media. Lo compramos. Con la venta de mi Nexus 5x, recuperaríamos la "inversión".
A lo que voy es: Las oportunidades de la vida deben ser aceptadas con decisión y rapidez, sin dudar, porque no hay certezas de volver a presentarse. Si hubiera hecho... La vida es un don.
Resulta difícil discernir, hay millones de variables con sus respectivas consecuencias... ¿Quién se atreverá?
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viernes, 3 de junio de 2016
Todo empieza con una taza de café
He tenido demasiado sueño. Mi perro Blackie colaboró a ello. No importa. Al fin ni quería dormir. Todo mejora con una taza de café. El Starbucks está lleno de snobs. Un café de Krispy Kreme viene acompañado con la tentación de comprar una docena de donas rellenas de crema pastelera. No gracias. Por fortuna el Sanborns está poco concurrido (en parte porque llegamos a las cuatro de la tarde). Espada de doble filo: Las meseras son escasas y pedir un simple café puede tardar una eternidad. El antojo puede esfumarse. Mi esposa y yo decidimos arriesgarnos. Ordenamos un par de cafés americanos. Siento un antojo terrible de helado. Sin más remedio pido uno de chocolate, el cual incluye unas pastas dulces. Cedo las pastas a mi amor, para no tomarse el café solo. Con el helado tengo más que suficiente. El café es recién hecho. La combinación entre dulce y amargo; caliente y frío, me fascina.
No tardamos más de veinte minutos en el restaurante-tienda-farmacia-librería. La mesera estuvo al pendiente de las diez mesas a su cargo. Por distracción, confieso que no vi su nombre. Procuro fijarme en el gafete. Esta vez no lo hice. Mi atención estuvo fija en la taza de café. Las meseras deben ser tratadas como personas; no como un número más inmerso en la sociedad. También tienen su historia, con todos los problemas que acarrea el día a día. Me molesta sobremanera verlas tratadas como si no existieran, como seres inferiores, cuyo único delito es no tener más dinero que el comensal. Todavía hay gente con una forma de pensar basada en la cantidad. Se condenan, sin quererlo, a la soledad.
Cuando voy a cierta plaza comercial, donde acuden personas con holgura económica, no puedo pasar inadvertida cierta prepotencia de clase. Si por alguna razón nuestros caminos se cruzan, nunca detendrán su paso, siguen en línea recta, esperando a que tú cambies de dirección o te hagas a un lado. Su lenguaje corporal denota superioridad. "Tengo más derecho a pasar que tú". ¿Parece absurdo, verdad? Lo que hago yo es detenerme. Hacerle saber a la otra persona de mi existencia.
Gracias a las redes sociales, es más frecuente la denuncia social de actos discriminatorios. Si una mujer los comete, es señalada por la comunidad virtual como lady, agregándole la acción por la cual se ganó el hashtag. Los hombres se llevan el honor de lord o mirrey. La nobleza "económica" ya no es signo de distinción.
Con nuestro celular podemos denunciar la injusticia. Parece increíble, pero una denuncia en internet tiene más eco y repercusión para las autoridades que hacerla de manera presencial, con pocos testigos.
Si nuestra integridad personal no corre ningún peligro, debemos usar la cámara de nuestro móvil, para algo más que hacer selfies... Sería lo mínimo.
Nunca dudaré del número mayor de personas buenas, sobre las malas. El problema radica en que los buenos no actuán tanto como los malos.
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viernes, 27 de mayo de 2016
Héroes de la Vida
Encontrar sentido a la vida, parece una tarea titánica la mayoría de las veces. ¡Cómo cuesta vencer el tedio y la monotonía! Levantarse antes de que salga el sol; café y fruta, combustibles necesarios para aguantar seis horas ininterrumpidas de estrés. Nunca falta el compañero/a zizañoso, enfocado principalmente en crear una atmósfera negativa. Hasta lo que no come le hace daño.
Llega la hora de la comida. La variedad del food court es perfecta. Lo suficiente para hastiar el espíritu más creativo. No me sorprende ver el rostro triste de un empleado, sentado frente a una hamburguesa y viendo videos de YouTube en su teléfono móvil inteligente. Su expresión lo dice todo: Fastidio. Sabe que es bastante difícil subir peldaños en el enramado social. Quizá para cuando tenga sesenta años llegue a ser gerente local y cambiar su auto subcompacto, el cual cumple bien su función de llevarlo del punto A al B. La media hora de comida ha terminado. La otra mitad del tiempo, la perdió haciendo fila en el servicio de comida rápida. Regresar a la oficina con el tiempo suficiente y no más. Aguantar por lo menos tres horas de gritos y prisas. El "mal de puerco" a la orden.
Conducir una hora en el tránsito, que parece más bien un oceáno interminable multicolor. Un pez perdido en la vorágine de los miles de trabajadores, ansiosos por llegar a su dulce hogar, donde, si bien les va, podrán cenar tranquilos y ver televisión sin ningún pormenor. Una bebida fría nunca está de sobra. Pequeños placeres. Si la maestra no tuvo quejas de Pedrito, por su mal comportamiento, todo irá bien...
A fin de cuentas, todos estos sacrificios son por los hijos. Por salir una vez al año de vacaciones a la playa. Escapar del caos. Olvidarse de todo por cuatro días y tres noches. Dentro de veinte años, la casa será nuestra.
Los verdaderos superhéroes, son personas comunes y corrientes. Beben Coca-Cola y desayunan tacos de canasta. Viven al día. Se inmolan en la oficina por un futuro que ya no es suyo. No cosecharán los frutos de su ardua labor. Su esfuerzo está dedicado para los demás. No guardan nada para ellos.
Sé de dos personas que sí. Gracias a su esfuerzo me he convertido en lo que soy. Por decir sí a la vida, con sus espinas.
El sentido de la existencia lo encontraron en los demás. Porque su recompensa no está en el mundo. El sentido del mundo, está fuera de él; pero inicia desde el interior.
viernes, 20 de mayo de 2016
Sacrificios para el hombre sediento de cultura y diversión
Cuando Cristo entró en el mundo, dijo «Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, pero me has preparado un cuerpo; no aceptas holocaustos ni víctimas expiatorias. Entonces yo dije lo que está escrito en el libro: "Aquí estoy, oh Dios para hacer tu voluntad."» Primero dice: «No quieres ni aceptas sacrificios ni ofrendas, holocaustos ni víctimas expiatorias», que se ofrecen según la ley. Después añade: «Aquí estoy yo para hacer tu voluntad.» Niega lo primero, para afirmar lo segundo. Y conforme a esa voluntad todos quedamos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre.
Hb 10,5-10.
Me atrevo a comentar con mucha humildad este pequeño pasaje de la carta a los Hebreos, atribuída a san Pablo, con el fin de mostrar la inutilidad de los sacrificios animales, sobre todo, en los realizados para el beneplácito del hombre. Sinceramente no entiendo a los cristianos que gustan de ir a las corridas de toros, peleas de gallos, de perros... Si el sacrificio de Jesucristo ya anuló de una vez y para siempre los holocaustos de animales, con la entrega de sí mismo en la Cruz.
Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, pero me has preparado un cuerpo; no aceptas holocaustos ni víctimas expiatorias.
¿En honor de cuál Dios atormentas a un pobre animal? ¿Con qué fin lo haces?
Voy a responder con una afirmación algo polémica. Aunque mi intención no es ofender. Sólo busco despertar conciencias. Es mi punto de vista, abierto al diálogo:
Estos sacrificios se hacen para dar gusto al hombre que en el fondo se cree dios. Me explico. Los espectáculos con animales tienen el fin de entretener a las personas. Se mata y/o tortura a un animal innecesariamente sólo para satisfacer el deseo de unos cuantos. Incluso, la crueldad hacia un animal tampoco está justificada ni para saciar el hambre. Se quita una vida para prolongar otra. Debe hacerse con respeto. Los espectáculos cruentos dan gloria al hombre. Apariencias.
El Catecismo de la Iglesia Católica es claro al respecto: "Todo ensañamiento con cualquier criatura es contrario a la dignidad humana" (No. 92).
Me resulta incongruente, la forma de pensar de los católicos que asisten a las corridas de toros. ¡Hasta sacerdotes y obispos! Bueno, sólo algunos.
El cristinaismo es una religión contraria a la violencia. La Paz no puede nacer de la crueldad.
Me podrán objetar una "exagerada" preocupación por los animales en detrimento de mi especie. Diré que la violencia comienza por los menos desprotegidos. No es por nada que los asesinos seriales, iniciaran su carreara criminal, atormentando animales. No les fue díficil dar el salto hacia las personas. Cambio de vícitma solamente. Exagero al hacer semejante comparación. Pero la irracionalidad de fondo en estos casos es similar, con sus respectivas salvedades.
¿Quién soy para juzgar? Sólo les pido reflexión al respecto y examinar de manera personal su conciencia, para ver si un espectáculo basado en la crueldad, es compatible con los principios cristianos. ¿Es lo deseado por Dios, al hacernos custodios de la Creación?
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