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viernes, 14 de febrero de 2020

Minimalismo por el Planeta.



       El minimalismo es una filosofía que poco a poco va ganando más adeptos. Esta corriente se opone a la acumulación sin sentido de cosas y después desecharlas para poder adquirir otras. Comúnmente se le llama la "nueva pobreza", ya que el seguidor de esta corriente busca despojarse de cosas para valorar lo importante de verdad. Es una búsqueda de la calidad sobre la cantidad. No se trata de quedarte sin nada, sino de tener sólo lo necesario. El tal vez no existe para este movimiento.

Estamos rodeados por minimalismos en: ropa, carteras, escritorios, casas, teléfonos, etcétera. Su objetivo es enfocarnos en lo importante, despojarnos de lo superfluo. Todo parece funcionar bien. La búsqueda de equilibrio en la vida.

Me llamaron la atención algunos programas vistos en Netflix, así como algunos videos  en Youtube realizados por personas intentando aplicar el principio minimalista en sus casas, escritorios, mochilas, teléfonos inteligentes... Los programas que ví fueron:

1.- The True Cost (el costo verdadero). Aborda el tema de la industria de la moda, de la llamada fast fashion (moda rápida). Muchas compañías venden ropa muy barata, que puede desecharse al poco tiempo para adquirir nuevas prendas. Sin embargo detrás de esta industria hay mano de obra esclava, mal pagada. En países como la India se ofrecen estas prendas a un precio inferior al costo real. Es ropa de mala calidad que terminará en la basura. Hay montañas de ropa, las cuales ni siquiera se pueden donar porque hay excedentes. Es una industria explotadora y contaminadora.

2.- Minimalism (Minimalismo). Un documental sobre esta filosofía que poco a poco va ganando adeptos. Se persigue la felicidad, renunciando a tener cosas sólo por tener.

3. Broken (Roto). Es una serie semejante a la primera, donde exponen lo que subyace a varias industrias como la del maquillaje, la de muebles baratos, etc. Hay daños ecológicos e incluso asociación con el crimen para satisfacer la demanda de productos "baratos". Este programa nos señalará que lo barato sale caro.

¿Cómo puedo relacionar temas diversos con el minimalismo? No pretendo generalizar; pero los contenidos que he visto sobre minimalismo en Youtube hacen alusión o promueven tal vez sin quererlo ni saberlo el consumo de ropa y muebles baratos. En su afán por tener menos, podrían dañar el equilibrio ecológico del planeta. Quieren un guardarropa minimalista, la disposición de sus equipos de cómputo con escritorios de cuarenta dolares. Sin embargo hay minimalistas conscientes de la supremacía de la calidad sobre la cantidad, dispuestos a pagar más en productos sostenibles; lamentablemente creo que son pocos.

La industria de los muebles "baratos", por ejemplo, necesita de cantidades insostenibles de madera para satisfacer su constante demanda. Miles de árboles son talados de forma ilegal y sin sentido. Por culpa de la ambición de pocos, muchos sufriremos.

Otra percepción que tengo sobre los minimalistas es cierto egoísmo y aislacionismo por su parte. Sólo señalo un punto de vista. El cristianismo ofrece una opción más completa que el minimalismo. En este último sus adeptos se despojan de lo superfluo para encontrar un equilibrio personal en sus vidas; en cambio el cristiano se despoja de sus bienes para socorrer al prójimo. Sí, no todos los cristianos practican la pobreza evangélica. Pero no por eso la obligación de vivirla desaparece. He de confesar que juzgo a un sacerdote o religioso por el reloj que viste...


martes, 4 de octubre de 2016

San Francisco de Asís


   
     Hace varios años mi hermana me llevó a conocer a Fray Jesús. Era un sacerdote joven, dedicado a la educación. Me lo presentó debido a mi obsesión con el santo fundador de los Frailes Menores. Había leído las Florecillas y algunas biografías, entre las que destacaba la de Chesterton. Era un aficionado, o como decía mi abuela: "Estás enamorado de san Francisco"...

Grande fue mi sorpresa cuando fray Jesús me preguntó si ya había leído la Leyenda de los Tres Compañeros, o la Vida de Celano. Claro que no. Ni siquiera sabía que existieran semejantes libros. Repentinamente sacó de su celda un tomo enorme de la Biblioteca de Autores Cristianos, donde se encontraban los escritos de san Francisco y biografías de la época. Lo dejó caer sobre la mesa. Alcancé a ver la portada con el retrato más antiguo conocido del Pobrecillo.

Mi sorpresa aumentó, cuando sin más, me dijo que me regalaba ese tesoro. No cabía en mí. No podía creerlo. Ese libro era inalcanzable a mis diecisiete años, y un fraile que apenas conocía, me lo daba.

Le hice saber mi intención de formar parte de la familia franciscana, empezando en la Tercera Orden. Su respuesta quedó grabada en mi corazón:

"Tú eres franciscano de corazón".

Todo este preámbulo no es con otra intención que la de contrastar el san Francisco de Asís mediático y el histórico. He conocido este último a través de sus escritos. Sus contemporáneos me hablaron de él. Un enorme abismo los separa. El san Francisco mundano, es una caricatura del Padre Seráfico.

Muchos gustan de la película de Zeffirrelli, Hermano Sol, Hermana Luna. En este filme, nuestro santo es retratado como una especie de revolucionario, un comunista adelantado a su época; un fundador de una nueva Iglesia...

En tiempos de san Francisco, hubo varias sectas que destacaban la vida en pobreza y en comunidad, pero a su modo, fuera de la Iglesia. Criticaban con o sin razón, a los sacerdotes y obispos por su pompa y riqueza. San Francisco predica pobreza y comunidad, sí; pero siempre en comunión con la Iglesia. Obedece a los sacerdotes, porque ellos hacen presente a Cristo, pobre y crucificado en la tierra. No importa la suciedad del vaso, sino lo contenido.

Nuestro Padre Francisco fue un amante de la Creación. Si todos provenimos de una sola fuente, podemos llamarnos hermanos, en cuanto criaturas. Por eso él llamaba hermanos hasta a seres inertes. Su visión, no obstante es Cristocéntrica. No duda en comer carne, ni en que los demás lo hagan. Pero en su espíritu de pobreza, la carne es un lujo. Su comida era frugal. Era producto de mendigar por las calles. ¿Quién iba a regalarle un bistec? Eran trozos de pan duro lo recolectado. Su ecologismo es más profundo, porque ve a las criaturas en su justa medida. Creadas. Llevan el sello de su Creador, como diría más tarde san Buenaventura. Los seres vivos guardan un profundo aroma divino. No sólo debemos respetar y cuidar de los animales; también debemos amarlos. Siempre teniendo a Cristo como centro.

El desprendimiento evangélico te lleva al Cielo. Dios se hizo pobre adoptando nuestra humanidad. No sólo eso, murió en la cruz. Su norma de vida es el Evangelio. Sin esto, no puede entenderse el pensamiento franciscano.


viernes, 20 de mayo de 2016

Sacrificios para el hombre sediento de cultura y diversión




Cuando Cristo entró en el mundo, dijo «Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, pero me has preparado un cuerpo; no aceptas holocaustos ni víctimas expiatorias. Entonces yo dije lo que está escrito en el libro: "Aquí estoy, oh Dios para hacer tu voluntad."» Primero dice: «No quieres ni aceptas sacrificios ni ofrendas, holocaustos ni víctimas expiatorias», que se ofrecen según la ley. Después añade: «Aquí estoy yo para hacer tu voluntad.» Niega lo primero, para afirmar lo segundo. Y conforme a esa voluntad todos quedamos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre.


                                                                                                         Hb 10,5-10.


Me atrevo a comentar con mucha humildad este pequeño pasaje de la carta a los Hebreos, atribuída a san Pablo, con el fin de mostrar la inutilidad de los sacrificios animales, sobre todo, en los realizados para el beneplácito del hombre. Sinceramente no entiendo a los cristianos que gustan de ir a las corridas de toros, peleas de gallos, de perros... Si el sacrificio de Jesucristo ya anuló de una vez y para siempre los holocaustos de animales, con la entrega de sí mismo en la Cruz.

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, pero me has preparado un cuerpo; no aceptas holocaustos ni víctimas expiatorias.

¿En honor de cuál Dios atormentas a un pobre animal? ¿Con qué fin lo haces?

Voy a responder con una afirmación algo polémica. Aunque mi intención no es ofender. Sólo busco despertar conciencias. Es mi punto de vista, abierto al diálogo:

Estos sacrificios se hacen para dar gusto al hombre que en el fondo se cree dios. Me explico. Los espectáculos con animales tienen el fin de entretener a las personas. Se mata y/o tortura a un animal innecesariamente sólo para satisfacer el deseo de unos cuantos. Incluso, la crueldad hacia un animal tampoco está justificada ni para saciar el hambre. Se quita una vida para prolongar otra. Debe hacerse con respeto. Los espectáculos cruentos dan gloria al hombre. Apariencias.

El Catecismo de la Iglesia Católica es claro al respecto:  "Todo ensañamiento con cualquier criatura es contrario a la dignidad humana" (No. 92).

Me resulta incongruente, la forma de pensar de los católicos que asisten a las corridas de toros. ¡Hasta sacerdotes y obispos! Bueno, sólo algunos. 

El cristinaismo es una religión contraria a la violencia. La Paz no puede nacer de la crueldad.

Me podrán objetar una "exagerada" preocupación por los animales en detrimento de mi especie. Diré que la violencia comienza por los menos desprotegidos. No es por nada que los asesinos seriales, iniciaran su carreara criminal, atormentando animales. No les fue díficil dar el salto hacia las personas. Cambio de vícitma solamente. Exagero al hacer semejante comparación. Pero la irracionalidad de fondo en estos casos es similar, con sus respectivas salvedades.

¿Quién soy para juzgar? Sólo les pido reflexión al respecto y examinar de manera personal su conciencia, para ver si un espectáculo basado en la crueldad, es compatible con los principios cristianos. ¿Es lo deseado por Dios, al hacernos custodios de la Creación?