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miércoles, 9 de diciembre de 2020

Blogmas 9 2020. Ocio y Humildad.





Hay días en los que impera la monotonía. Vi La Terminal protagonizada por Tom Hanks. Es una película cuasi navideña. Está ambientada en un clima invernal neoyorquino. La música trasmite la nostalgia de estas fiestas. Es obvio, lleva el sello de John Williams. De hecho es una película para cualquier temporada. Es más apreciada en diciembre claro está...

No hemos encontrado calendarios de adviento. El año pasado conseguimos uno de playmobil dedicado al taller de Santa Claus. Es una costumbre más anglosajona por lo visto. 


Calendario de Adviento.


Una costumbre navideña con muchos años de llevarla a cabo es jugar un juego en mi teléfono móvil. La aplicación se llama Holiday Jerk. Consiste en arrojar objetos a tu compañero “godín”. Los proyectiles van desde cajas de regalos, hasta luces navideñas. Se los recomiendo para esos ratos de ocio.


Holiday Jerk.

Hablando de dispositivos móviles; he adornado mis pantallas con temas navideños. La Navidad se lleva principalmente en el corazón. No está de más llevar un recordatorio en tu celular. Les comparto los fondos de pantalla usados en mis dispositivos. Mi favorito es el del reno.




Hoy es la fiesta de San Juan Diego. Es un santo que me recuerda la humildad. Precisamente ayer en Instagram vi una foto de la Sagrada Familia representada como inmigrante. Jesús optó por la pobreza. Si hubiese venido a México, probablemente lo hubiese hecho como indígena... Ese es el sentido de la Navidad. Un Dios hecho pobre que convivía y ayudaba a todos por igual; pero con preferencia por los insignificantes a los ojos del mundo. Las luces artificiales quieren opacar la luz que alumbra el pesebre de Belén...

Que la luz de la Estrella de Belén nos guíe con su luz hacia la Esperanza.


martes, 4 de octubre de 2016

San Francisco de Asís


   
     Hace varios años mi hermana me llevó a conocer a Fray Jesús. Era un sacerdote joven, dedicado a la educación. Me lo presentó debido a mi obsesión con el santo fundador de los Frailes Menores. Había leído las Florecillas y algunas biografías, entre las que destacaba la de Chesterton. Era un aficionado, o como decía mi abuela: "Estás enamorado de san Francisco"...

Grande fue mi sorpresa cuando fray Jesús me preguntó si ya había leído la Leyenda de los Tres Compañeros, o la Vida de Celano. Claro que no. Ni siquiera sabía que existieran semejantes libros. Repentinamente sacó de su celda un tomo enorme de la Biblioteca de Autores Cristianos, donde se encontraban los escritos de san Francisco y biografías de la época. Lo dejó caer sobre la mesa. Alcancé a ver la portada con el retrato más antiguo conocido del Pobrecillo.

Mi sorpresa aumentó, cuando sin más, me dijo que me regalaba ese tesoro. No cabía en mí. No podía creerlo. Ese libro era inalcanzable a mis diecisiete años, y un fraile que apenas conocía, me lo daba.

Le hice saber mi intención de formar parte de la familia franciscana, empezando en la Tercera Orden. Su respuesta quedó grabada en mi corazón:

"Tú eres franciscano de corazón".

Todo este preámbulo no es con otra intención que la de contrastar el san Francisco de Asís mediático y el histórico. He conocido este último a través de sus escritos. Sus contemporáneos me hablaron de él. Un enorme abismo los separa. El san Francisco mundano, es una caricatura del Padre Seráfico.

Muchos gustan de la película de Zeffirrelli, Hermano Sol, Hermana Luna. En este filme, nuestro santo es retratado como una especie de revolucionario, un comunista adelantado a su época; un fundador de una nueva Iglesia...

En tiempos de san Francisco, hubo varias sectas que destacaban la vida en pobreza y en comunidad, pero a su modo, fuera de la Iglesia. Criticaban con o sin razón, a los sacerdotes y obispos por su pompa y riqueza. San Francisco predica pobreza y comunidad, sí; pero siempre en comunión con la Iglesia. Obedece a los sacerdotes, porque ellos hacen presente a Cristo, pobre y crucificado en la tierra. No importa la suciedad del vaso, sino lo contenido.

Nuestro Padre Francisco fue un amante de la Creación. Si todos provenimos de una sola fuente, podemos llamarnos hermanos, en cuanto criaturas. Por eso él llamaba hermanos hasta a seres inertes. Su visión, no obstante es Cristocéntrica. No duda en comer carne, ni en que los demás lo hagan. Pero en su espíritu de pobreza, la carne es un lujo. Su comida era frugal. Era producto de mendigar por las calles. ¿Quién iba a regalarle un bistec? Eran trozos de pan duro lo recolectado. Su ecologismo es más profundo, porque ve a las criaturas en su justa medida. Creadas. Llevan el sello de su Creador, como diría más tarde san Buenaventura. Los seres vivos guardan un profundo aroma divino. No sólo debemos respetar y cuidar de los animales; también debemos amarlos. Siempre teniendo a Cristo como centro.

El desprendimiento evangélico te lleva al Cielo. Dios se hizo pobre adoptando nuestra humanidad. No sólo eso, murió en la cruz. Su norma de vida es el Evangelio. Sin esto, no puede entenderse el pensamiento franciscano.


viernes, 17 de junio de 2016

Personas de una sola Pieza



    Es difícil vivir de acuerdo a tus principios. Más cuando navegas contra corriente. Sí, la sociedad te arrastra. Te dejas llevar por modas; por lo que opina la mayoría; no obstante estas corrientes pueden resultar ajenas y contrarias a tu forma de ser, tus convicciones...


¿Qué será lo mejor para calmar tu conciencia? No puedes dividirte, o peor aún, doblarte. La vida te obliga constantemente a elegir. Es imposible rehusarte, porque la vida es una elección. Elige sí o expresa un rotundo no; pero no te contradigas. La hipocresía es una forma de mentira. Tonto es quien confía en un mentiroso.

¿Acaso confiarías tu posesión más valiosa a una persona que un día te dice sí, y después de cinco minutos te dice que siempre no? Es sentido común.

Puedes aplicar esta pregunta a todos los ámbitos: desde lo familiar hasta lo político, sin excluir lo religioso.

Tus actos deberían ser acordes con tus principios. Si estás en contra de la corrupción imperante en el país, obviamente no vas a pasarte el semáforo en rojo. Sería absurdo. Porque tu obrar expresa tu ser.

Si no eres una persona religiosa, bien por ti, será una decisión digna de respeto. Pero no afirmes ser algo que no eres. Es simple: crees o no crees.

Muchos católicos dicen serlo; pero acomodando la doctrina a conveniencia. No eres católico si estás a favor del aborto, por ejemplo. No está en duda tu fe. Pero ya no estás en comunión con la Iglesia, te estás excluyendo automáticamente. Si el Catecismo de la Iglesia Católica afirma que el maltrato animal atenta contra la dignidad humana, y te gustan los toros...

Son temas delicados de tratar. Sólo expreso un panorama muy general y tocando apenas la punta del iceberg. 

Al mexicano le gusta vivir de apariencias. Busca su identidad, aparentando.

Octavio Paz en el Laberinto de la Soledad, apoyado en Nietzche decía que el mexicano usa máscaras. Existen varias: Estatus social, educación...

Con la máscara puesta es imposible acceder a mi verdadero ser. ¿Cómo saber si traigo puesta una máscara? ¿Cómo identificarla?

Que nuestro actuar esté en conformidad con nuestra conciencia.

A Jesús le gustó mucho que Natanael fuera un verdadero israelita en quien no hay doblez.

Y para no tener doblez, debemos ser humildes, reconocernos como realmente somos, sin quitar ni agregar nada.