viernes, 30 de julio de 2010

Tolerancia










Tolerancia: Respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias.

Querer imponer nuestra ideología, sólo trae como consecuencia pleitos y guerras. Hay que respetar distintas formas de pensar, no podemos esperar que nuestros pensamientos sean la verdad absoluta, mucho menos juzgar a quienes piensan diferente. Hay que vivir coherentemente en relación a lo que creemos, es bueno saber expresar nuestras ideas de la manera más pacífica y con caridad, nunca hay que tratar de imponernos, el ejemplo habla por sí mismo. Hay que entender que somos seres únicos, cada uno tiene viviencias que le van dejando experiencias de vida que poco a poco conforman una forma de actuar y de pensar, en cada persona hay algo que aprender, por mínimo que sea. Creer que sabemos todo y que nadie nos puede enseñar nada, es un error de intolerancia y soberbia. No importa la edad o condición de nuestro interlocutor, merece respeto por el simple hecho de ser persona.

viernes, 23 de julio de 2010

Homo Viator


Solamente estamos de paso por este mundo, valle de lágrimas como diría la mayoría. ¿Hacia dónde nos dirigimos? No sabemos con absoluta certeza. La Fe nos dice que más allá de la rigidez y frialdad del cuerpo, presente ante nuestra mirada como un cadaver, vemos los despojos de una persona gozosa de bienes espirituales.

No conocemos todas las cosas, aunque lo poco que conocemos parece sólido. No podemos definir con exactitud qué es la vida. En Biología no se define la vida, sino la suponemos presente en los seres vivos.

Lo más cercano para definir la vida está en nosotros mismos. La vida es en cierta forma más práctica que teórica. Aunque suene vago: La vida se conoce al vivirla. El punto medular está en el cómo vivimos...

martes, 20 de julio de 2010

Brothers




         Ayer vimos una película llamada Brothers, trataba de lo difícil que es para un soldado ir a la guerra dejando a su familia sin saber si regresará. Los soldados que logran regresar con vida, se enfrentan a secuelas no sólo físicas, sino también psicológicas. El caso de Estados Unidos, donde la guerra en contra de Afganistán no esta fundamentada en la defensa del territorio de sus habitantes, sino en una lucha política y de intereses oscuros, hace que sus soldados se enfrenten al sinsentido. Matar a mujeres y a niños como daño colateral, lastima la naturaleza del hombre, el soldado sigue órdenes pero éstas no tienen cara, y cuando buscan una justificación para sus actos no la encuentran. El nacionalismo es el verdadero opio para el pueblo cuando disfraza las mentiras de unos cuantos, que sentados desde sus cómodas oficinas observan a sus soldados morir en crueles batallas sin el honor y la gloria que los guerreros antiguos tenían al defender su territorio y gente. Ninguna guerra está justificada, no hay cantidad de petróleo o de bienes materiales que valga la vida de un sólo hombre.

miércoles, 14 de julio de 2010

Nadie sabe lo que tiene


Siempre queremos más cosas y más y más. Si nos preguntamos por qué, nadie sabe responder. Porque el obtener cosas sólo por poder adquirirlas es un signo evidente de nuestra deshumanización. Buscamos llenar un vacío con granos de arena en un saco perforado, sin fondo.

El saco jamás se llenará, porque nuestros más grandes anhelos pertenecen al ámbito de lo inmaterial.

Un aspecto más, lo inmaterial podemos donarlo a los demás y nunca se terminará; al contrario, siempre tendremos nuestro saquito lleno. Las leyes físicas no aplican.

Si buscamos lo duradero, no tendremos por qué arrepentirnos.

lunes, 12 de julio de 2010

No estamos solos




        El evangelio de este domingo trató sobre la parábola del buen samaritano. La emergencia por la que atraviesa el norte del país hace necesario retomar las enseñanzas de Jesús respecto al prójimo. Hay que ayudar, no con lo que nos sobra, sino compartir lo que valoramos como propio. El corazón y el alma requieren entrenarse en el amor, hay que ejercitarnos en ver al prójimo como un ser especial y amado por Dios. No estamos solos& y nuestra relevancia en este mundo depende de los otros y de la capacidad de ver en ellos a nosotros mismos.

Te basta mi gracia.


Dios puso el secreto de la felicidad en el corazón de cada hombre. No pudo haber elegido lugar más oculto y más al alcance.

Sin embargo buscamos la felicidad donde no está: dinero, poder, placer... Nos aferramos a pequeñas dosis de felicidad, que terminamos por creer que lo es.

La felicidad no está en el viento impetuoso, ni en la gloria de la fama. Está en los detalles, en la simplicidad de la vida.

Parece increíble, cuando estamos acostumbrados a nuestros aires de grandeza, pero un sonrisa en un día común y corriente le da sentido a todo el Universo.

Dios me vio sonreir, lo cual le sirvió de pretexto para crearnos, por amor.

martes, 6 de julio de 2010

médico de cuerpos... ¿y de almas?


Hace unos años, debido a un accidente, tuve que visitar la sala de urgencias. El doctor que me atendió era un estudiante y me tocó ser su conejillo de indias para sus prácticas. Tuve la oportunidad de hablar con él sobre filosofía. Le comenté que estaba haciendo mi tesis de licenciatura sobre la inmortalidad del alma. Pude descubrir que los futuros médicos no creen en el alma, sólo ven cuerpos; bueno sería que vieran al menos personas.

Vuelvo a retomar la lectura de Médico de cuerpos y almas de Taylor Caldwell, donde muchas enfermedades no pueden reducirse a somáticas, también hay enfermedades del alma. La tristeza, la envidia, la depresión; pueden tener su origen en algún aspecto corporal, sin embargo hay ocasiones en las que la explicación va más allá.

Patch Adams descubrió un camino semejante con la risoterapia. Él decía: "si tratan la enfermedad, van a perder o ganar; en cambio si tratan a la persona siempre van a ganar".

El hombre jamás será feliz si sólo atiende aspectos materiales de su vida. El hombre anhela que la muerte no tenga la última palabra.