lunes, 14 de diciembre de 2020

Blogmas 14 2020. Duende de Navidad.

 


Afortunadamente ya estoy casi recuperado de mi resfriado. Así puedo continuar con mis relatos navideños de mi día a día. Hoy les tengo preparado uno muy especial. En Monterrey es muy común encontrarse duendes en las casas. Estos seres aparecen por doquier y en el momento menos esperado. En mi casa desde hace tres años, me visita un duende diferente a los demás. No viene solo. Cada año hacen escala en mi hogar para tomarse un descanso antes del día D. El duende, ayudante de San Nicolás, se llama Grimaldo Carrot y su amigo se llama Escarcha Barbadulce. Son inseparables. En futuros blogs les contaré su historia con más detalle.

Les gusta mucho acompañarme cuando escribo. Pero también deambulan por la casa, y cuando menos lo espero los pillo haciendo alguna travesura. El día de hoy, por ejemplo, me encontré a Grimaldo en el sillón. No quería moverse de allí, hasta que le convidara de mi chocolate...


Grimaldo Carrot.

Después de escribir, me acompañaron a ver la serie de Anne with an E, de Netflix. Es un programa muy ameno. Anne, la protagonista es una niña con mucha imaginación. Esa cualidad hace quererla.

Ya se siente el frío nuevamente. Pronostican para mañana cinco grados centígrados. Dentro de casa no se percibe; pero afuera...

En estas fechas me gustaba pasear y admirar los adornos navideños de las tiendas y establecimientos. Ahora sólo nos queda ser pacientes y esperar más que nunca, algo mejor. Sería absurdo y vano, regresar a lo mismo, sin un cambio radical en nuestro ser. El tiempo de Adviento tiene bastante eco ahora. Debemos prepararnos para la Llegada. Como siempre con esperanza, con alegría. Lo importante es dejar nuestra comodidad y, como los pastores, seguir la estrella de Belén. Digan “no” a la nueva normalidad.


domingo, 13 de diciembre de 2020

Blogmas 13 2020 ¡Alegría!

 

Alegría.

Sigo con el cuerpo cortado. Pedimos tacos mañaneros de desayuno. El repartidor de la aplicación se apellidaba Feliz. Aunque no lo crean. Para colmo la foto de esa persona no irradiaba nada de alegría. Su nombre es un colmo de suyo.

Hoy es el tercer domingo de adviento y es conocido como el domingo de la alegría. De hecho el sacerdote se viste de rosa para expresar esa emoción. Ya está cerca el día más esperado. Por eso debemos alegrarnos. Es difícil mantenernos alegres en este clima de incertidumbre. Sin esperanza ciertamente no puede existir el gozo. Van de la mano una de otra.

Ya casi llega.

Hice un maratón de películas “palomeras”, pero navideñas cíen por cien. Les dije que era mi gusto culposo. En la tarde, le puse un poco de alegría a mi café descafeinado. Tenía sabor avellana. Para alegrarme más el café, lo acompañé  con dos felices hojarascas de nuez. 












El día casi termina. Pero hablando en serio, la alegría puede encontrarse en cada detalle de la vida, porque nace de nuestro interior. Lo exterior jamás será causante del gozo en nuestros corazones. Por eso mi taza de café vespertina me hace el día...

Descansen con la esperanza alegre. Mañana nos espera mucho frío.

sábado, 12 de diciembre de 2020

Blogmas 12 2020. La Guadalupana.

 

Regalo de un amigo.


Amanecí un poco resfriado. Sí, lo primero que vino a mi mente fue: ¿estaré contagiado? Por fortuna los síntomas no coinciden. De cualquier forma adquirí un pulsioxímetro para medirnos los niveles de oxígeno en sangre, así como la presión y ritmo cardiaco. La causa indirecta de mi catarro fue la Virgencita de Guadalupe. Les explico. La medianoche de ayer fue un caos. Se jugó la final de fútbol femenil y se cantaron las mañanitas a la Virgen. Esos festejos estuvieron acompañados de fuegos artificiales y cuetones. Mi perro estuvo por toda la casa, andando sin rumbo, presa del pánico. Obviamente nos despertó. Tuve que abrazarlo para tranquilizarlo. Al hacerlo, retiraba la cobija. Una cosa llevó a la otra...

Alguien publicó un tweet sobre si la Virgen hubiese querido que la festejáramos con algo perjudicial para los animales y el medio ambiente, como es el uso de cuetes y fuegos artificiales. Es lo mismo que pensé a la una de la mañana.

Por si fuera poco, mis perrijos no perdonan los horarios ya establecidos. A las 7 de la mañana ya estaba despierto.

Por primera vez en la Historia reciente, la misa del doce de diciembre tuvo que celebrarse a puerta cerrada, y no nos quedó de otra que verla por televisión. Me gustó el sermón del celebrante. ¿No estoy yo aquí que soy tu Madre? Esas palabras del Nican Mopohua tienen bastante eco en tiempos tan difíciles como los actuales.

Todavía continúan con la pirotecnia... ¡Qué afán! 

Ya me despido; pero los dejo en excelente compañía. Con la Guadalupana, Madre de la Esperanza.


viernes, 11 de diciembre de 2020

Blogmas 11 2020. Peregrinos.

 

El Camino.


En mis años de universitario tuve la oportunidad de ir en peregrinación hacia la Basílica de Guadalupe.Un      primo nos cayó de sorpresa en la casa. Quería compañía para ir a ver a la Virgencita. Mi hermana también se nos unió en aquella travesía. Caminamos desde mi casa, ubicada por el Metro Tasqueña, hasta nuestro destino. Seguimos a los peregrinos que compartían la misma ruta. No sé en qué momento nos desviamos. Entre el rezo del rosario y la plática, nos encontramos en Tepito. Había poca gente. Las calles estaban prácticamente vacías. Vimos fogatas urbanas en cada esquina. Una en especial llamó nuestra atención. Un grupo de jóvenes drogándose al calor del fuego. Mi primo inocentemente gritó: “mira unos drogadictos”. Si nos escucharon o no, nunca lo sabremos con seguridad. Sólo recuerdo decirle que se callara y apuramos el paso. ¿En qué momento perdimos la caravana de peregrinos? Afortunadamente nadie nos molestó. Al parecer toda la Ciudad respeta a la Virgen... Finalmente llegamos a la Calzada de Guadalupe. El camino a partir de ese momento sería más seguro. Durante el trayecto hubo gente que ofrecía café y pan para recuperar energía y calor. Recuerdo que fue una noche bastante fría. Todo eso para ver a la Virgen sólo por  instantes. Hay un corredor eléctrico que no permite detenerte a contemplar a la Guadalupana. Valió la pena. Desafortunadamente la experiencia no se repitió en los años subsecuentes. Sin embargo también pude peregrinar hacia el Cerro del Cubilete; pero esa historia es harina de otro costal.

Las peregrinaciones nos recuerdan que estamos de paso nada más. Que nuestro destino es mayor que el camino. Incluso peregrinar es una forma de orar con acción.

Por primera vez, el peregrinar será de manera espiritual. No quiero decir virtual, porque el camino de oración es espiritual.

En casa sigo viendo películas navideñas y jugando con mi calendario de adviento digital. Sí, el de Holiday Jerk...

Ahí la llevo.

Por ahora me despido. Como siempre les recuerdo que los caminos se transitan con la esperanza de llegar hasta el final.


jueves, 10 de diciembre de 2020

Blogmas 10 2020. Chocolate con Santa...

 


El frío ha disminuido en la Sultana del Norte; pero sólo en las tardes. Las mañanas y noches continuan frías. Desayunamos unos deliciosos chilaquiles rojos con mucha crema. Todo lo caliente se antoja por evidentes razones. 

El primero de la colección.

Me quedé pensando en el tópico sobre Santa Claus, discutido en uno de estos blogmas. Considero que San Nicolás puede convivir perfectamente con la Navidad cristiana. Incluso hasta el señor Claus, pues es un derivado del santo obispo turco. De hecho tengo cita virtual para una exposición sobre la historia de Santa Claus, programada para este miércoles. Será la primera vez que utilice zoom, así que debo abrir una cuenta para poder inscribirme a esa clase.  No me había dado cuenta que, sí, me declaro fan de San Nicolás. Tengo muchos artículos de él; entre muñecos de playmobil, hasta una figura de funko... Creo que hasta soy capaz en un futuro de disfrazarme de él y regalar juguetes en su nombre. Aunque me faltan barba, canas y panza. Pero el disfraz podría ocultar las carencias. Me apunto para quien necesite un Santa Claus en futuras navidades pospandémicas...

Netflix Navideño.

En este tiempo de adviento nos preparamos para una llegada. La Navidad no sólo anuncia un nacimiento; también pregona el fin de los tiempos. Por eso debemos prepararnos con alegría y esperanza para la Llegada. Un amigo celeste me decía que lo más importante era la esperanza, muy olvidada en la actualidad.

Voy a prepararme un chocolate espumoso para que barra la amargura de este encierro. Les mando un cálido abrazo.

miércoles, 9 de diciembre de 2020

Blogmas 9 2020. Ocio y Humildad.





Hay días en los que impera la monotonía. Vi La Terminal protagonizada por Tom Hanks. Es una película cuasi navideña. Está ambientada en un clima invernal neoyorquino. La música trasmite la nostalgia de estas fiestas. Es obvio, lleva el sello de John Williams. De hecho es una película para cualquier temporada. Es más apreciada en diciembre claro está...

No hemos encontrado calendarios de adviento. El año pasado conseguimos uno de playmobil dedicado al taller de Santa Claus. Es una costumbre más anglosajona por lo visto. 


Calendario de Adviento.


Una costumbre navideña con muchos años de llevarla a cabo es jugar un juego en mi teléfono móvil. La aplicación se llama Holiday Jerk. Consiste en arrojar objetos a tu compañero “godín”. Los proyectiles van desde cajas de regalos, hasta luces navideñas. Se los recomiendo para esos ratos de ocio.


Holiday Jerk.

Hablando de dispositivos móviles; he adornado mis pantallas con temas navideños. La Navidad se lleva principalmente en el corazón. No está de más llevar un recordatorio en tu celular. Les comparto los fondos de pantalla usados en mis dispositivos. Mi favorito es el del reno.




Hoy es la fiesta de San Juan Diego. Es un santo que me recuerda la humildad. Precisamente ayer en Instagram vi una foto de la Sagrada Familia representada como inmigrante. Jesús optó por la pobreza. Si hubiese venido a México, probablemente lo hubiese hecho como indígena... Ese es el sentido de la Navidad. Un Dios hecho pobre que convivía y ayudaba a todos por igual; pero con preferencia por los insignificantes a los ojos del mundo. Las luces artificiales quieren opacar la luz que alumbra el pesebre de Belén...

Que la luz de la Estrella de Belén nos guíe con su luz hacia la Esperanza.


martes, 8 de diciembre de 2020

Blogmas 8 2020. Confianza de Niño.



 Hoy fue un día muy atareado. Pero fuera de eso, me tocó ver el espectáculo de un sobrino jugando con su imaginación. ¡Cómo cambia el mundo a través de la mirada de un niño! El piso se convierte en lava y los dinosaurios vuelven a poblar la Tierra... Los juguetes salen sobrando.

Los niños nos recuerdan confiar, abandonarse con la esperanza de que todo va a salir bien. ¿Por qué? Porque así lo dijo mamá y ella jamás nos mentiría... Los pequeños de casa nos enseñan cómo debemos dirigirnos hacia Dios: Por mediación de nuestra Madre. Precisamente hoy celebramos la fiesta católica de la Inmaculada Concepción. Sin el “sí” de María, no habría Navidad...

Estuve leyendo cuentos navideños cortos. Me gustaría escribir una serie de cuentos sobre esa temporada del año. Será mi propósito de Año Nuevo.



Me enteré que en las pastelerías del Globo venden troncos navideños. Lamentablemente en Monterrey quedan unas cuantas sucursales. Tendremos que empezar la búsqueda de ese postre típico de Francia. Me gustaría preparar vino caliente también. Tengo curiosidad gustativa.

Adorno hecho por un sobrino.


Ayer escuché Canción para la Navidad de José Luis Perales. Me gusta mucho la letra. Creo que mantiene el espíritu de estas fechas.


Recuerden esperar como lo haría un niño:con alegría y confianza.