martes, 8 de diciembre de 2020

Blogmas 8 2020. Confianza de Niño.



 Hoy fue un día muy atareado. Pero fuera de eso, me tocó ver el espectáculo de un sobrino jugando con su imaginación. ¡Cómo cambia el mundo a través de la mirada de un niño! El piso se convierte en lava y los dinosaurios vuelven a poblar la Tierra... Los juguetes salen sobrando.

Los niños nos recuerdan confiar, abandonarse con la esperanza de que todo va a salir bien. ¿Por qué? Porque así lo dijo mamá y ella jamás nos mentiría... Los pequeños de casa nos enseñan cómo debemos dirigirnos hacia Dios: Por mediación de nuestra Madre. Precisamente hoy celebramos la fiesta católica de la Inmaculada Concepción. Sin el “sí” de María, no habría Navidad...

Estuve leyendo cuentos navideños cortos. Me gustaría escribir una serie de cuentos sobre esa temporada del año. Será mi propósito de Año Nuevo.



Me enteré que en las pastelerías del Globo venden troncos navideños. Lamentablemente en Monterrey quedan unas cuantas sucursales. Tendremos que empezar la búsqueda de ese postre típico de Francia. Me gustaría preparar vino caliente también. Tengo curiosidad gustativa.

Adorno hecho por un sobrino.


Ayer escuché Canción para la Navidad de José Luis Perales. Me gusta mucho la letra. Creo que mantiene el espíritu de estas fechas.


Recuerden esperar como lo haría un niño:con alegría y confianza.





lunes, 7 de diciembre de 2020

Blogmas 7 2020. Aniversario.










La foto que ven arriba de este séptimo blogmas, es la de nuestro primer arbolito de navidad. No recuerdo si fue la primera o la segunda. Empezamos prácticamente sin nada. Sin muebles, sin comedor, etcétera. Pero no podíamos dejar de celebrar la esperanza. Todo pasa y cambia, menos el espíritu navideño, cultivado año con año. Hoy cumplimos trece años celebrando estas tradiciones. Es mi mayor regalo...


También pueden apreciar un pequeño nacimiento a un lado del pequeño árbol. No importa la situación en la que te encuentres. Estas experiencias te servirán como bellas anécdotas para recordar. El sentido de la Navidad es una llegada y una espera. Si se comprende eso, la alegría nunca se irá.









La cara de la última dona que me comí, parece de terror. Para empeorar la escena un poco más, el relleno era de frambuesa. Al dar la primera mordida, ya se podrán imaginar el porqué la cara de “frosty”.

Cada vez huele más a navidad. Una niñita pasó cerca de nuestra casa y alcanzó a percibir la luz del árbol, con todo y que la persiana estaba cerrada. Su mamá no le creía. ¿Habrá personas que todavía no ponen su árbol? Se acercaron a la ventana; pero mi perro comenzó a ladrarles, ya que iban paseando a un labrador. No pudo corroborar la visión de su hijita.

Una de las lecturas de este mes que me atrevo a recomendar es La Infancia de Jesús, escrito por el Papa emérito Benedicto XVI. Es un libro muy ad hoc...














Cada año tomó fotos de cosas con motivos navideños y las guardo para compartirlas después. Llevo 13 años con muchas fotos guardadas, entre mis objetos y juguetes de colección, hasta lo visto en la calle.







La Navidad puede encontrarse en cualquier lugar. Sólo tenemos que aprender a mirar con humildad a nuestro alrededor, para que esta celebración nos desborde.

Son tiempos difíciles. Pero aún así, la Navidad tiene un peso mayor que cualquier mal.

Estas fotos fueron de un desfile hace ocho años.












Ya sé, parece comercial. Pero me gustó mucho el mensaje de alegría, proyectado en aquella campaña. Por este día/noche me despido no sin recordarles que estén alegres, como los pequeños, como reflejo de su niño interior. No olviden.














domingo, 6 de diciembre de 2020

Blogmas 6 2020. San Nicolás y un Cumpleaños.

 

Hoy tocó Rodolfo.



Me levanto e inmediatamente preparo mi café para poder acompañarlo con la dona de “Rodolfo” el reno. Nuevamente amaneció a seis grados. El frío no se deja esperar. Es un día especial. No sólo celebramos a San Nicolás de Bari, el verdadero Santa Claus. Fue un obispo que regalaba juguetes a los niños más necesitados. Por eso cada vez que me preguntan si existe Santa Claus, mi respuesta es afirmativa: Dios es Dios de vivos, por eso sí existe Santa Claus. A mí todavía me deja regalos en el árbol, a pesar de que no siempre me porto bien.




San Nicolás de Bari.






También es un día especial porque es cumpleaños de mi mamá. Ella debió llamarse “Nicolasa”, pero sus padres la bautizaron con el nombre de Estela. El calendario no siempre tiene la última palabra en lo referente a los nombres...


No deja de sorprenderme cómo la imagen de San Nicolás ha cambiado nuestra forma de concebir la Navidad. Nos puede hacer perder el rumbo del verdadero significado de esta celebración . Encontramos la imagen del señor Claus en todas partes: refrescos, libros, panes... la lista es infinita, como las posibilidades.















La palabra Santa Claus es derivada de la rápida pronunciación de San Nicolás. Por el uso quedó como lo imaginamos ahora. Sin embargo el verdadero San Nicolás fue siervo de Jesús...





I




También ese señor vestido de rojo tiene su encanto. Representa la ilusión y la alegría de estas fechas.

Siempre encontramos la sala llena de juguetes. No podía quejarme. Mi niñez en Navidad fue espectacular. Les recomiendo leer las cartas de Santa Claus, escritas por Tolkien. Se las pueden leer a los pequeños del hogar, para ver las aventuras de Santa Claus estilo Tierra Media.

Me despido no sin recordarles que no pierdan la esperanza. Estos días son para avivar la flama...

sábado, 5 de diciembre de 2020

Blogmas 5 2020. Donas y Adornos.

 

Café de la Mañana.



Lo primero que hago al levantarme, después de despachar el desayuno de mis canes, es preparar una taza de café. Si lo puedo acompañar con pan mejor. Últimamente pasa una camioneta que vende pan en nuestra colonia. Creo que soy su único cliente. Compré rollos de piña, roles de canela y empanadas de piña y calabaza. Esta mañana me tocó disfrutar el relleno de calabaza de mi pieza. Saco a pasear a los perros, incluso con temperaturas de un solo dígito. Son como niños que se aburren si no cumplen con su horario de esparcimiento.




Así amaneció.






Esos veinte minutos de paseo se me hicieron tolerables gracias a mi lista de reproducción navideña, que año con año, alimento con nuevas canciones de todo género. Ya en casa me dedico a ver películas navideñas. No importa sí ya las he visto los años anteriores; lo vuelvo a hacer. Es uno de mis gustos culposos. Mis favoritas las reservo para la semana del veinticinco de diciembre. En futuras entradas les platicaré de mis películas favoritas de Navidad.

Visitamos a los sobrinos y después a los suegros. Eso sí, siempre con sana distancia y cubrebocas de por medio. Desgraciadamente el virus ya está entre nosotros y no vale la pena celebrar la navidad postrado en cama o peor aún, en un hospital...

En la tarde ordenamos donas para acompañar el café. Será el último café del día. Descubrí que tomarlo después de la una de la tarde, acarreará el no dormir por la noche. Las donas ad hoc fueron escogidas por un servidor. Hoy probé la de “Santa Claus”. Tenía un gusto a fresa o frambuesa, con relleno de crema pastelera. El sabor navideño se quedó en mi boca un buen rato.





Donas Navideñas.











La “elegida”.






En la calle nos tocó observar muchos niños en situación de extrema pobreza. Acompañados por sus padres, ofreciendo mercancías diversas o haciendo malabares para ganarse el sustento del día. No olvido que cualquiera puede terminar como ellos. Muchos empleos se han perdido con la pandemia. Me propongo no pasar la Navidad sin ayudar por lo menos a uno de estos niños. Por lo menos regalarles la ilusión de un juguete, verlos sonreír...












Esas son las luces de nuestro árbol. Somos fanáticos de Star Wars. También colecciono artículos navideños. Espero cada día de este blog especial ir mostrando alguna de mis adquisiciones.



Mañana nos leemos para seguir iluminando el camino hacia la esperanza.




viernes, 4 de diciembre de 2020

Blogmas 1-4 Diciembre 2020. Recuerdos.

 




Mi Nacimiento.




La Navidad es la época del año que más disfruto. Es un tiempo lleno de esperanza (aunque parezca comercial de refresco). Este año quiero compartir con ustedes mis experiencias cotidianas de estas fechas decembrinas. No me atrevo a hacerlo en video (los famosos vlogmas). La timidez me gana. Sin embargo no encuentro ningún inconveniente en hacerlo por este medio (blogmas). Lamentablemente se me ocurrió hacerlo casi una semana después de iniciado el Adviento, que es el tiempo de preparación para el momento culminante de la Historia. Las primeras vísperas del domingo comenzaron el sábado por la tarde; así que ese día mi esposa y un servidor sacamos de las caja maestra, todos los aditamentos necesarios para adornar nuestra casa con motivos navideños. Busqué mi lista de reproducción con canciones navideñas para dar ambiente a los preparativos.

Lo primero que pusimos fue el árbol. Está hecho de plástico, de la marca Naviplastic, de hecho es el mismo modelo que mi abuela colocaba cuando era un niño, razón por la cual no lo he cambiado desde hace siete años aproximadamente. Desde los últimos tres años, lo hemos adornado con luces y esferas de La Guerra de las Galaxias. Aunque las nuevas películas fueron una decepción, excluyendo a Mark Hamill, o Luke Skywalker para los fans. Sólo dos adornos desentonan con el estilo intergaláctico del árbol: un adorno hecho por nuestro sobrino y una figura de Charlie Brown, cuyo DVD compramos para ver la versión navideña de este personaje. Es una película recomendada para toda la familia, con un buen mensaje sobre el verdadero significado de la Navidad...




Árbol de Navidad


Adorno de “Charlie Brown”.


El árbol del año 2019.



Prometo poner mejores fotos del árbol en los blogs siguientes. El árbol me recuerda mucho las navidades con la abuela. Ella nos unió en torno a la Navidad, al árbol, al Nacimiento y la cena. No podían faltar los juguetes, cortesía de Santa Claus. Recuerdo cuando nos llevaron a la hoy extinta tienda “Gigante”, ubicada afuera del metro Taxqueña. En esa tienda hubo un show de San Nicolás junto con los tres Reyes Magos. Los vimos de espaldas, cuando ya estaban retirándose del centro comercial. Una tía nos dijo que fuéramos a saludarlos. Corrimos como locos, gritando “Santa, Santa”. Segundos después detuvieron sus pasos y pudimos abrazarlos. Ese abrazo permanecerá en mi memoria hasta mi último aliento. Siempre presumía a mis primos y compañeros de escuela que había conocido a Santa Claus. Ellos siempre respondían que también. Incluso hasta tenían fotos como evidencia de su mágico encuentro...

En los Multifamiliares de Tlalpan, cuando tenía cinco años, la Administración ponía un Nacimiento afuera del Edificio Central. Nadie robaba ni vandalizaba nada. ¡Qué tiempos aquellos! Siempre íbamos a la misa de gallo, que nuestro párroco la celebraba a las nueve. Era un gallo muy madrugador. El fantasma de las navidades pasadas se ha apoderado de mí. Desde niño manifesté el gusto por la filosofía aún sin saberlo. En mis cartas al señor Claus, hacía preguntas metafísicas: Buscaba lo trascendente. No sabía que mis hermanos leerían mis disertaciones. Era muy ingenuo.

Buscaba respuestas...

En asuntos más triviales también compré un Cascanueces. Desde tiempos inmemoriales quería un custodio para mis libros que se viera bonito también.





                                                Mi ansiado Cascanueces.

Ya me despido por hoy. Pero mantendré encendida la chispa navideña desde hoy, hasta el día de Reyes. No pierdan la esperanza.



viernes, 9 de octubre de 2020

Mi lucha contra la I.A.



 Había leído varios artículos y visto varios documentales al respecto. Finalmente tomé la decisión de cerrar mis redes sociales. El último documental me ayudó a dar el gran salto. Les recomiendo ver The Social Dilemma (El dilema social) en la plataforma de Netflix. Son de esos programas que nos ayudan a salir de la caverna, en términos de Platón. Cuando pasamos el rato deslizando el dedo frente a una pantalla, estamos haciendo realidad un mundo distópico sin darnos cuenta de ello. Vivimos en la Matrix, (otra película que deben ver, si no lo han hecho).

No es una decisión fácil.  Aparentemente tengo mucho que perder si la llevo a cabo. Pero si me pongo el traje crítico, es evidente que estas redes sociales, en realidad absorben nuestro tiempo y se llevan de paso algo de nuestra humanidad. 

Estamos “conectados”.

En el documental, algo que desconocía es la construcción de redes sociales a medida. Me explico. Cuando miramos nuestra sección de noticias (el muro) en Facebook, no vemos lo mismo que podría mirar nuestro vecino. De acuerdo con los datos que libre y gustosamente aportamos a esta red social, serán las “noticias” mostradas de acuerdo a nuestro pérfil. Si somos de “izquierda” será contenido despotricando contra la derecha “fifí” y viceversa. Esto lo saben los políticos y pagan por promocionare en todos los perfiles posibles. En TODOS. 

Alguien de izquierdas, sólo verá en su pantalla contenido exclusivo, sea falso o verdadero; poco importa la verdad frente a las visualizaciones obtenidas, las cuales significan ingresos para ellos. Una persona de derechas, recibirá contenido afín a su personalidad. Tanto uno como el otro verán a los demás como enemigos, excluyendo el diálogo y buscando puntos en común. Las redes sociales nos dividen, en vez de acercarnos. Desinforman con tal de tenernos el mayor tiempo posible frente a la pantalla...

Todos cabemos en la virtualidad. La desinformación está a la orden del día. Por desgracia son muchas las personas que caen en estas redes. Más que nunca el espíritu crítico debe invocarse. Descartes ya lo había sentenciado muchos años atrás. 

Alienación tecnológica (Alienated, Alone And Angry: What The Digital Revolution Really Did To Us por Joseph Bernstein, buzzfeednews.com 17 de diciembre de 2019 10:23).

Les dejo arriba el link de un artículo que explica cómo la tecnología nos ha alienado, separándonos de la comunidad, cerrados en nuestra burbuja. 

Las redes sociales muestran una cara falsa del mundo. Aunque no lo crean, están personalizadas. En mi perfil mostrarán contenido acorde a la información, que a lo largo de los años, les he regalado inocentemente.

Si quieren informarse, lean periódicos de diferentes países y enfoques, en la medida de lo posible. Verifiquen siempre antes de compartir. No permitan que piensen o decidan por ustedes. Liberen su pensamiento. Desconfíen de todo lo visto en redes sociales, incluso YouTube. Las redes se rigen por inteligencia artificial y algoritmos.

No sé si voy a cancelar mi cuenta de Facebook. Si la llego a eliminar, podrán contactarme por otros medios. Así que lo más probable es que ya no nos veremos por estos rumbos virtuales. Conservaré mi cuenta de Twitter(@manuel_rn), ya que en ella puedo controlar más la información y desinformación. También me pueden encontrar en Telegram (@Manuel_rn), por si quieren platicar. Los invito a agregar este blog en sus favoritos, para seguir leyéndonos.

Hasta  pronto...


lunes, 22 de junio de 2020

Cuarentena con Platón.



     Soporté tres mese en cuarentena. Tuve  que romperla. El trabajo y la falta de dinero pudieron más. Eso sí, llevo puesto mi cubrebocas a su vez cubierto por una careta de plástico. Así será muy difícil tocarme la cara...

Everybody lies, es la sentencia de dr. House, la cual curiosamente adquiere mucho valor en estos días de pandemia. Debo suponer que todos mienten; cualquier persona es causa de infección. Todos apestan. Portan el virus, por lo que debo cuidarme de todos. Yo no sé dónde estuvo mi prójimo, ni con quién estuvo, ni si esa persona fue tan cuidadosa como yo en asuntos de higiene y sana distancia. En consecuencia, si yo no me cuido nadie lo hará. 

Muchas personas pregonan la inexistencia del virus; otras invocan teorías conspirativas basadas en videos y artículos compartidos en redes sociales. Lo que no saben es que esas redes viven del número de vistas generadas. Esas vistas implican ganancias para esas redes. Usan algoritmos para mostrarte más contenido, basado en tus búsquedas recientes. En pocas palabras, saturan tu mente con un mismo tema y visión. Terminarás por adoctrinarte por cuenta propia. A las redes sociales lo que menos les importa es la verdad. La realidad es aburrida, no es redituable.

En clases de lógica me enseñaron: De la falsedad se puede concluir cualquier cosa. Para prueba analicen objetivamente (si pueden) las teorías conspirativas...

El ser humano es propenso a basar su pensamiento en creencias por encima de los hechos. La fe no puede ser ciega; tampoco desconectarse totalmente de la razón. Fe sin razón es dogmatismo. Es cierto también, hay quienes guardan fe en la ciencia. Creen que la ciencia tiene todas las respuestas.

Hay una persona híbrida entre el dogmatismo y el cientificismo, surgida a raíz de esta pandemia: La persona que sabe de la existencia del virus; pero relaja las medidas sanitarias porque mantiene el pensamiento de que la muerte de cierta forma está predestinada: "Cuando te toca te toca; o, de algo me he de morir; o, sólo muere población en riesgo".  Pensamientos falaces y egoístas. 

República de Platón. Trad. Antonio Gómez Robledo.


Por ello, ahora me he recluído en mis pensamientos, para no contagiarme con el virus de la ignorancia, más contagioso y peligroso que el coronavirus. Gibrán Kahlil decía: Jesús curó a los ciegos y cojos; pero a los tontos no los pudo curar.

 Aprovecho estos tiempos de reflexión para leer la República de Platón. Voy a leer un libro de esa obra por semana, para reflexionar. En el libro I aborda el tema de la justicia, muy ad hoc con el tema de la corrupción. Un interlocutor bastante fuerte para Platón (en voz de Sócrates) es Trasímaco, quien afirma que la justicia no es otra cosa que el interés del más fuerte. Trasímaco es el predecesor de Raskolnikov y de Zaratustra... En la realidad parece imperar el injusto sobre el justo. Cambién la palabra injusto por la de corrupto y todo embonará. Porque el injusto parece vivir bastante bien, rodeado de poder, riqueza e impunidad.

Aquí una cita de lo dicho por Trasímaco:

“Lo que debías tú ver, Sócrates, si no fueras tan ingenuo, es que el varón justo lleva donde quiera la peor parte en comparación del injusto”. 343d-344c. 



Líneas adelante Trasímaco agregará: 



“La justicia es inútil y la injusticia útil”. 348c. 


Si observamos cómo viven los corruptos, podemos contemplar que en esta vida les va bastante bien, por eso el argumento de Platón se topa con la realidad. Pero Platón no puede admitir que la injusticia sea una virtud, que sea algo bueno de suyo. 


La justicia implica cierto orden. Platón probará que la injusticia no puede ser una virtud y quien comete injusticia, en cierta forma está más o menos apoyándose en la justicia: 


Sócrates dirá: 


“Si imaginamos un Estado, o un ejército, o una banda de salteadores o ladrones, o cualquier otro grupo de asociados para perpetrar alguna injusticia, ¿crees tú que serían capaces de tener el menor éxito si no observaran la justicia entre ellos?”. 351 c. 


“Pero si es así, Trasímaco, es porque la injusticia es causa de disensiones, de odios y batallas de unos contra otros, mientras que la justicia mantiene la concordia y la amistad, ¿o no es así?” 351 d. 


“Alguna justicia, evidentemente, debió de haber entre ellos, en la forma injusta que lo hicieron sus adversarios, y por esa justicia pudieron hacer lo que hicieron. Cuando se lanzaron a sus empresas injustas, no estaban sino a medias estragados por la injusticia, ya que quienes son del todo perversos y perfectamente injustos, son por ello mismo, perfectamente incapaces de toda acción”. 352 c. 


Termino cita y actualmente podemos ver la división y confrontación que causa la injusticia en nuestra sociedad. El tema del racismo es prueba de ello. Las personas no están satisfechas con un gobierno que discrimina e incluso mata por el color de piel. Sin justicia no puede haber orden ni concordia, sólo impera el odio. 


Para Platón la justicia es una virtud del alma, consiste de obrar de acuerdo al bien, de la mejor manera posible, no de dar a cada quien lo que merece. Obrar de acuerdo a tu ser, a tu alma. 


El libro termina sin definir exactamente qué es la justicia. Pero nos da bastante material para reflexionar en nuestra situación actual. 


Espero que se den la oportunidad de leer a Platón, no se arrepentirán.
Bibliografía.

Platón (2000). La República. (Trad. A. Gómez Robledo). Bibliotheca Scriptorum Graecorum Et Romanorum Mexicana. UNAM.