viernes, 7 de enero de 2011

Insomnio

Incluso, las noches en vela nos ayudan a reflexionar sobre el obrar diario.
Es una invitación a encontrarnos con Dios. En el silencio nocturno podemos escuchar armonías celestiales. El soberbio grita palabras que ni él mismo puede entender; el humilde calla para que Dios hable a sus hermanos a través del silencio, eco de los Corazones.


-- Manuel Ramos Desde Mi iPhone

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Natividad

Hoy día se escucha por todas partes la célebre frase: Felices fiestas. Sin embargo no debemos olvidar el verdadero significado de estas fechas. Esta fiesta es la Fiesta más grande de la humanidad. Su nombre original es la Natividad, algo así como el Nacimiento. Con el uso el término derivó en Navidad.
Esta celebración ha servido de pretexto pachanguero para los no creyentes o no practicantes, son lo mismo.
En fin, esta fiesta es un cumpleaños, el de Jesús de Nazaret... Aunque muchos no quieran admitirlo.


-- Manuel Ramos Desde Mi iPhone

viernes, 26 de noviembre de 2010

Vestigios

Existen dos caminos para conocer a Dios: El primero es a partir de las creaturas hasta vislumbrar la Mano de su procedencia. El segundo es interior, es un camino místico, donde Dios se manifiesta libremente, como si se revelara de manera individual. Dios escribe en las almas místicas su Palabra, haciendo nuevas todas las cosas desde adentro.

Estos caminos no se excluyen, se complementan. San Buenaventura afirmaba que la Creación guardaba el sello de su Creador, vestigios de Dios. Si nuestra sensibilidad deja permear la luz divina en las creaturas, es posible alcanzar éxtasis, siempre y cuando Dios lo quiera. Baste el ejemplo sintético de san Francisco de Asís. Este santo llegó a Dios por ambas vías.

Por eso los cristianos ven en el prójimo a Dios; la naturaleza no es propiedad, sino hermana. Incluso las cosas inanimadas se vuelven "hermanas" por procedencia. El hombre sólo es un administrador provisional de la naturaleza. Esa mentalidad burguesa e ilustrada nos ha llevado a un despilfarro de recursos. Es necesario una nueva lectura del Génesis. Nos creemos dueños, cuando en realidad estamos de paso...

Cuando nos marchemos nada llevaremos; sin embargo nuestra huella puede ser el legado de los recién llegados. El egoísmo nos ciega ante nuestra realidad comunitaria. Compartir no consiste en dar sobras, es dar nuestro ser en la propia renuncia.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Alma Individual

La fe nos adelanta una noticia formidable: Tenemos un alma espiritual, libre de las leyes materiales, inmortal. Podemos conocer la existencia de la misma mediante sus efectos; entre ellos encontramos el pensamiento, la voluntad y la libertad. El cerebro por sí mismo, es incapaz de explicar el razonamiento.
Existen diversos vestigios en nosotros mismo y los demás que iluminan nuestro camino hacia el alma, su existencia e inmortalidad.
Sin embargo los problemas son antiquísimos: ¿Cómo el alma siendo inmaterial e indivisible, puede unirse a un cuerpo material y divisible? y ¿Cómo puedo saber que esa parte inmortal, cuando sea separada de su cuerpo, seguirá conservando su individualidad? ¿Cómo saber si esa parte puede contener todo mi yo?
Averroes afirmaba que las almas, al menos esa parte inmortal retornaba a Dios, como su fuente, como si Dios en cierto sentido, fuéramos todos.
Creo que parte de la respuesta está en la palabra "mi".
Finalmente es mi cuerpo; también es mi alma. Yo soy mío. La respuesta de la individualidad radica en el "yo", que me pertenece...

jueves, 11 de noviembre de 2010

CFE

¿Qué pasa con este país? La burocracia solo pone obstáculos al peregrinar ya de por sí difícil de una mermada población. La mayoría de las actas de nacimiento están capturadas de forma electrónica, sin embargo si quieres tramitarla en una entidad diferente de la natal, te cobran más dinero y demoran demasiado (3 meses en Monterrey); para no variar y perder la costumbre la CURP se convirtió en otro requisito más, aunado al IFE, cartilla, etc.,

En el pago de servicios hay cajeros electrónicos que necesitan, no obstante, de empleados que expliquen a las personas sobre su uso. Si eso no bastase, dichos cajeros no aceptan pago con plástico bancario de cualquier institución, de ninguna. Después de varias semanas esperando por mi recibo, finalmente llega; pero, ¿qué creen? Adivinaron, vence el mismo día que lo recibo...

Bien es cierto el dicho: A mayor burocracia, mayor corrupción. Mientras los trámites más elementales sigan pasando por muchas manos, nuestro bienestar se verá turbio.

jueves, 21 de octubre de 2010

Ángela de Foligno

Les transcribo un fragmento de el Libro de la Vida, de la beata Ángela de Foligno, quien ascendió alturas místicas insondables. Para ella sólo se puede hablar de Dios como algo inefable:


Una vez, estando en oración, le pregunté a Dios, no por tener dudas, sino para saber más: "Señor, ¿por qué has creado al hombre? Y después de haberlo creado, ¿por qué has permitido que pecáramos? Y ¿por qué quisiste sufrir tanto por nuestros pecados? ¿No podías mucho mejor hacer que estuviéramos sin pecados y que te agradáramos a ti, y que poseyéramos tanta virtud, como ahora la poseemos por tus méritos?".
Mi alma comprendía, sin sombra de duda, lo que le pedía, a saber, que Dios sin su muerte podía hacernos partícipes de la virtud y de la salvación. Y me parece, mejor aún, me parecía sentirme forzada y obligada a hacer esas preguntas y a reflexionar sobre esos planteos, si bien, hallándome yo en oración, quería quedar en la oración sin ser distraída de ella. Pero Dios me forzaba, según creo, a hacerme esos planteos. Estas búsquedas se desarrollaron durante varios días, si bien, repito, no tuviera la mínima duda.
Durante la investigación, llegaba a comprender que Dios lo hizo y lo permitió todo, porque así nos manifestaba mejor su bondad y porque era más conveniente para nosotros. Pero la respuesta no era del todo satisfactoria para que pudiera comprender plenamente.
Y mientras intuía de manera absolutamente cierta que Dios hubiera podido salvarnos con otros medios, si lo hubiese querido, el alma fue una vez arrebatada en éxtasis y vio que la verdad que yo buscaba no tenía ni principio ni fin. Estando en esas tinieblas, el alma quería volver en sí pero no podía; más aún, no podía ir adelante ni retroceder para volver en sí. Después, repentinamente, el alma fue elevada e iluminada y veía la potencia de Dios así como veía su voluntad, en las cuales de manera absolutamente plena y cierta hallaba respuesta a mis planteos. Y en seguida el alma fue sacada de esas pasadas tinieblas.
Antes, en esas tinieblas yo estaba tendida por tierra pero durante esa altísima contemplación me puse de pie, sobre la punta de los dedos. Y me sentí en tal alegría y agilidad física y en tal bienestar y frescura de cuerpo como jamás había experimentado. Estaba sumergida en tal plenitud de la divina luz que con indecible gozo llegaba a ver en la omnipotencia de la voluntad de Dios no sólo la respuesta a mis preguntas sino que comprendía —y me sentía plenísimamente satisfecha— la suerte de todos los hombres que se han salvado y que se salvarían, de los condenados y de los que se condenarían, y de los demonios y de todos los santos; pero trazar una descripción me es imposible y está por encima de todas las posibilidades humanas.
Entendía plenamente que Dios, si lo hubiera querido, habría podido hacerlo de manera diversa, con todo no llegaba a comprender, una vez conocidas su potencia y su bondad, lo que mejor debiera hacer por nosotros y lo que mejor hubiera podido poner en nuestros labios. Desde entonces me siento tan contenta y tranquila que, si supiera de modo absolutamente cierto que debería ser condenada, por ningún motivo podría afligirme; ni trabajaría menos ni menos me esforzaría por orar y honrarlo.
Dios dejó en mi alma tal paz, tal serenidad y tal estabilidad, que no recuerdo haberlas tenido tan plenamente en el pasado. Y en este estado vivo constantemente. Y todas las experiencias habidas en el pasado me parece que fueron poca cosa en comparación. Y me dejó en el alma el deseo de mortificar los vicios y la estabilidad de las virtudes, por las cuales amo todas las cosas benéficas y maléficas, sin sufrir disgusto.

martes, 19 de octubre de 2010

Renuncia.

Los budistas renuncian al mundo para llegar a la Nada, el máximo estado que puede alcanzar el alma que ha dejado todo es el Nirvana. La paz consiste en perder todo.
En cambio los cristianos cuando renunciamos a riquezas, estado, dinero, incluso cuando nos olvidamos de ser, llegamos al SER. Nuestra paz recae en desprendernos de todos los obstáculos para llegar a Dios.
Al parecer la renuncia de Nietzche es una especie de estado intermedio entre el budismo y el cristianismo.
¡Qué contrariedad! Si elegimos a Dios no podemos quedarnos inactivos, ya que el alma nos exige dejar todo; hasta emociones, sueños, lo material e inmaterial. El mundo nos exige nunca abandonarnos, aunque en eso nos juguemos la Vida.